martes, 5 de agosto de 2014

Ajusten velas

Se encuentra cuando no se busca, y se llega aún cuando no se conoce el destino. Si de un agujero negro puede generarse un universo, si en un desierto puede haber vida, si hasta en los abismos hay luz, quisiera saber por qué no me percaté de ello con anterioridad. Será porque todo llega en su justo momento, porque la vida tiene siempre un as bajo la manga, porque todo pasa y siempre se puede estar mejor.
Que te hagan reír cuando lo necesitas, que te inciten constantemente a progresar, que te cuiden como si fueras lo mas frágil del universo y aún así te dejen volar, que te esperen eternamente, que te busquen aunque no quieras que te encuentren, que con un abrazo te hagan olvidarte de la realidad, que el tiempo adquiera la cualidad de pasar demasiado rápido o congelarse en un segundo, que se acuesten a ver las estrellas con vos cuando no te podes levantar, y que te den un empujón cuando tenes miedo de avanzar; a veces no es necesario decir constantemente lo que uno siente sino que, por el contrario, las cosas se dicen solas con acciones, con detalles ínfimos que suelen pasar desapercibidos, con una mirada, un gesto, un beso.
Aprendí que es mejor dejar que las cosas pasen y navegar por la realidad amoldandome a ella si no tengo el poder de cambiarla, a esperar porque el futuro puede ser mejor y a querer, sobre todo
A querer porque puedo y porque me hace bien, a querer porque es una manifestación del alma tan pura que no tiene límites, a querer porque sí, porque me dieron motivos suficientes para arriesgarme de lleno y dejar el resto atrás. A querer y punto, sin cuestionamientos ni vueltas, a querer porque quererte no me lastima, no duele, no me intoxica como el humo espantoso que tanto tiempo estuvieron soplando en mi cara, siento que no me cuesta nada y sin embargo estoy arriesgando todo, y querer así vale tanto la pena que ni siquiera tengo miedo de equivocarme.
Necesitaba una base, una certeza, un motivo, alguien que me enseñara que las cosas pueden cambiar, que no siempre tengo que tener razón, que hay mucho mas de lo que puedo ver, que hay un mundo pasando los limites que me impuse a mi misma y que, por eso, no es necesario vagar en soledad para ser libre, sino que muchas veces se esta en plena libertad sólo cuando se recorre la vida en compañía.
...y tantos beneficios con sólo dos palabras y un gesto.