sábado, 19 de mayo de 2012

Vacío.

Por fin me di cuenta de qué es lo que anda mal con vos. El tema es que no sos vos, o por lo menos no es culpa tuya. No son tus actitudes, no es tu forma de pensar, no es tu apariencia. A lo mejor solamente tiene que ver con el hecho de que no te conozca bien, pero te veo tan vacío, tan hueco.
No hay arte en vos.
Suena horrible cuando lo digo en voz alta, es un comentario despectivo, soberbio y humillante. Tenés cosas a favor, pero es demasiado lo que no me cierra, hay demasiados huecos adentro tuyo, y lo que pasa es que sos tan común.
Sos más básico que Windows 98, carecés de ideas brillantes, de creatividad y de expresión alguna. Sos más cerrado que un termo, más serio que ninguno, tan triste como las flores un día nublado, como la luna cuando no se ven las estrellas, como un velero si no hay viento.
Me di cuenta de que no sos más que una cara bonita y un par de buenas acciones. Y no hay nada de malo en ello, pero no sé si es lo que quiero para mi.
Inconscientemente, viviría queriendo cambiarte, hacer que por un momento vieras la belleza que yo veo en todo, intentando que apreciaras los detalles, las pequeñas cosas de la vida, y vos no lo entenderías.
Nunca podrías comprender lo inspiradora que me resulta Nueva York, la belleza que encuentro en la lluvia, en las tardes de otoño donde las hojas secas cubren el suelo, cuánto amo salir a caminar por Bv Oroño sola o acompañada, la forma en la que me hace sentir la música, como me vuela la cabeza un buen solo de guitarra, una voz armoniosa, el amor que tengo por las letras o cuánto valoro tener in tiempito para mí.
No serías capaz de valorar mi percepción del mundo, ni de escucharme cuando me expreso, ni de valorizar que sea tan gris. Viviriamos imponiendo nuestros propios ideales, o simplemente te callarías por no saber cómo responderme.
Y, amor, la vida es mucho más de lo que vos creés, va más allá de tus prioridades y tu vacío existencial.

Frenar.

A veces no te queda otra opción más que ponerte a pensar y ver la cosas desde otro punto de vista. El problema es que muchas veces te das cuenta de que lo que creías que te hace bien, en realidad te hace mal, y, como siempre, seguís perdiendo el tiempo en cosas imposibles. Ahí es cuando se despierta una vocesita adentro tuyo y te dice que pares el tren antes de caer por la barranca. La cosa es simple, tenés dos opciones: o le hacés caso o la ignorás.
Venís ignorandola por meses, y a lo mejor lo correcto es empezar a dejar de creer en los imposibles posibles, porque también existen los falsos positivos, y sabés con toda certeza que con lo fácil que te resulta hacerte la cabeza, las cosas no van a llegar nunca a ningún lado.
Y es así, el que te quiere te busca, y como creés que esto no va a ningún lado, te bajás del tren y te subís al barco.
La juventud no dura toda la vida, pero eso no es algo de lo que me tenga que preocupar ahora. Si alguna vez me quisiste, no vas a desaparecer, y si nunca volvés, por lo menos voy a saber que estoy haciendo lo correcto en dejarte ir. Es que, para serte sincera, esto de vivir esperando y rechazando oportunidades por un 'quizás' me tiene cansada.
Adiós y hasta siempre, porque si decidís venir, voy a estar, pero no esperes demasiado, porque tengo toda una vida por delante y mil cosas por vivir.

domingo, 6 de mayo de 2012

Así.

A veces por necesidad, a veces por placer, y a veces sin motivo aparente, me surge esto de volver a replantearme cada fucking cosa que tengo en la cabeza.
Ideales, planes y opiniones se entremezclan en una vorágine infinita y tan inestable y desordenada como yo. Caprichosos, los conceptos se revuelven y fusionan una, dos, tres veces. Algunos vuelven a su forma original, otros mutan y muchos otros desaparecen como por arte de magia.
Es inevitable que me pase esto en semejantes momentos de locura, bajones repentinos y oleadas de inspiración. Es que cuando el mundo a tu alrededor empieza a desvanecerse, podes desaparecer, te podes perder, te podes caer y no levantarte mas, por lo tanto tenes que encontrar un escape, volver al principio, desechar y reescribir el mismo borrador mil veces y replantearte todo.
Estoy tan lejos de lo que solia ser que la simple idea de volver al pasado me resulta repulsiva. No me arrepiento de nada ni pienso revivir mi pasado, eso significaría aumentar mis carencias y perder mas de lo que estoy ganando. Y se encuentra muy lejos de lo que estoy buscando, de la realidad que quiero para mi.
Seré una loca, soberbia, inestable, caprichosa, rebelde e independiente, pero así soy feliz. No necesito nada, si bien quiero tenerlo todo. Soy tan vaga, impulsiva, bipolar, enigmática y desastrosa como lo fui siempre. Y qué? Quién dice que así no puedo estar bien, que no haya una virtud escondida entre tantos defectos? Acaso no hay esperanza para mí por haber nacido amando el arte, la expresión del alma en formas tan contradictorias como yo? Van a decirme que no hay salvación para los soñadores, que al final no queda nada para los egoístas, que en el mundo hay una sola verdad absoluta?
Si es así, con todo respeto pienso darme vuelta y seguir caminando como lo hice siempre, llevando al mundo por delante sin pedir perdón, así como soy, sin anestesia.
No hay que temerle a la vida, después de todo, solamente estamos de paso.