sábado, 29 de octubre de 2011

Paraíso.

Durante el tiempo que llevo viviendo, siempre quise tenerlo todo, y esa es una condición que, a esta altura de mi vida, raramente cambie. El problema es que no siempre consigo lo que quiero, de hecho, no doy pie con bola. En otras palabras: soy lo suficientemente yeta como para estar enfrente de lo que quiero, a un paso de tenerlo, y perderlo por completo por algún error ridículo o por carecer de contactos útiles como todas esas personas acomodadas en la sociedad que tanto repudio (por el simple hecho de que todo les caiga del cielo y no entiendan que hay personas que no están en sus condiciones; gracias a esto viven en una realidad paralela donde todo es color de rosas y el que no está en su mismo nivel no vale la pena: denominamos así a las personas sumamente ignorantes).
Claro está que, como tiendo a no conseguir lo que quiero, termino solamente soñando con eso. Vivo en un mundo de fantasía, en mi propio País de las Maravillas, soñando todo el tiempo. Y sé que algún día voy a encontrar lo que estoy buscando, voy a conseguir lo que quiero. Puede que tarde días, meses o incluso años, pero jamás voy a dejar de luchar por lo que quiero, por lo que creo justo, por lo que anhelo conseguir. 
Y mientras no esté en el Paraíso, por lo menos puedo soñar con él ,
¿Quién puede prohibirme soñar?

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