miércoles, 20 de abril de 2011


Podría echarle la culpa a la bronquitis (causa de ser una persona inquieta, que duerme poco y anda de acá para allá todo el día, además de odiar los médicos, por lo que pasó quince días incubando un virus), pero la realidad es que mientras todas mis amigas se fueron al cine, preferí quedarme en mi casa a escuchar un CD nuevo que me compré. No sé, necesito tranquilidad, ando de acá para allá todo el día, y necesitaba un descansito, necesitaba pensar, poner las ideas en orden, relajarme. Ahora, sentada frente a la pantalla escuchando Muse (lo cual me hace revivir el recital y se me pone la piel de gallina), estoy muchísimo mejor que si hubiera salido.
Ok, procedo a ordenar las ideas.
1) El 'it could be wrong, could be wrong' de Resistance, me pega mal, porque fue la canción que más me gustó cuando tocaron en vivo, o una de ellas, sonaba demasiado bien.
2) Como supuse, no me dejan tatuarme, todo bien.
3) Tengo que terminar un trabajo práctico, y la verdad es que no quiero.
4) Mi inspiración se ve reprimida por algún tipo de tirano insensible y autoritario que reina en mi cabeza. Tiene nombre, apellido y mil motivos para ser asesinado lenta y dolorosamente (soy la persona más tierna, amorosa y dulce del mundo y soy consciente de ello). El paréntesis anterior, es una vil mentira.
5) IT COULD BE WRONG, COULD BE WRONG, BUT IT SHOULD'VE BEEN RIGHT.
6) En cualquier momento salto por la ventana situada a mi izquierda.
7) Acabo de darme cuenta de que mi vida no va para donde yo quiero llevarla.
8) Momento de rehacer el plan.
9) Momento de destruír el plan.
10) Momento de replantearme todos mis ideales.
Empecemos a replantaear. Como en todos los monólogos/entrada, no espero respuesta alguna, y si los leen se van a tener que bancar a esta persona tan incoherente hablando consigo misma y debatiendo con fantasmas del pasado situaciones ocurridas. Prosigamos.
Sobre el mundo que me rodea, bien, no, mal. Todo mal. Muy mal. Empezando por el hecho de que creo que nos estamos viniendo abajo, puedo encontrar una y mil formas de explicarles por qué pienso así. Principalmente, porque a pocos les interesa lo que pase más allá de sus burbujas privadas de frivolidad, pero también juega un rol importante el hecho de que estoy completamente disconforme con el noventa porciento de las cosas que me rodean y no hay forma de que me hagan cambiar de opinión (también soy testaruda). Respecto a mi ciudad, amo mi ciudad, caminé por ella siempre, pero no veo la hora de irme y vivir algo nuevo, es como que las calles mismas me transmiten aburrimiento, me recuerdan las rutinas y me alejan de lo que quiero, que es probar algo nuevo. Lejos de eso, viví toda la vida en un mismo lugar, yendo a los mismos lugares con la misma gente que piensa siempre lo mismo, todo es gris para mí. Con lo que me rodea, todo mal.
Y la sociedad no está muy bien que digamos tampoco: simple, monótona, aburrida. Son todos tarados uniformados en busca de aceptación ¡¿QUÉ CARAJO LES PASA?! Ya sé que hay muchos allá afuera que son únicos y no esperan que nadie los acepte, no necesitan eso, pero muchos otros se disfrazan, se ponen máscaras y fingen ser algo que no son ¿Para qué? Para obtener la aprobación de un grupo de inseguros descerebrados. Muchos otros andan por ahí intentando ser ejemplos de algo que no son ¿Me entienden? Pretenden vivir una vida que no viven y terminan convenciéndose de que es verdad. Patético. Ya nadie renueva ideales, se enfrascan y se quedan ahí, siempre con la misma rutina, siempre escuchan la misma música, leen los mismos libros, van a los mismos lugares, le tienen miedo a lo desconocido. Con la sociedad, todo mal.
Mi círculo es lo mismo de siempre, mis pensamientos van variando pero se centran en lo mismo: muchas críticas, poco constructivas, imposible hacer un balance general. A muchos los amo y a muchos otros los mataría si pudiera. Con mi círculo, ni blanco ni negro.
Y yo, bueno, conmigo está trrrrremendo el asuntito. Para empezar, me veo con mucha claridad y acepto lo que soy, y sinceramente quisiera romper todas las cadenas que me mantienen atada y salir a volar un rato, pero no puedo, así que lo que me queda para resolverlo es conformarme con lo que tengo y dejar de quejarme. No puedo empezar nada nuevo, no puedo hacer lo que quiero. Siempre creí en la libertad de expresión como derecho fundamental de las personas, algo que mi familia jamás me impidió: yo escucho lo que quiero, escribo lo que quiero, y digo lo que quiero. Perfecto, jamás me lo impidieron, pero sí intentaron callarme, me criticaron y en contadas ocasiones me quisieron cambiar ¿Bronca? Muchísima. Si vamos al punto, el problema no soy yo, sino ellos, no me refiero solamente a mi familia, sino a todo aquél que me quiere cambiar, porque ese es el problema, y es algo que lamentablemente jamás van a entender, no quiero cambiar, ni por mí ni por ellos, y me da muchísima bronca que me quieran uniformar sabiendo que no van a poder ¿Se entiende a dónde quiero llegar con todo esto? Quieren que sea un títere, pero no hay titiritero que me banque. Conmigo misma, todo bien.
Si vemos todo esto generalizado, todo mal con todo el mundo.
Motivos: muchos.
Motivos válidos: casi ninguno.
¿Se dan cuenta de la contradicción de lo que estoy diciendo, de cómo se hace complicado ordenar las ideas? Sé dónde estoy, sé dónde quiero ir ¿Por qué no voy? Parece ser que hay una traba en el camino, algo que no me deja avanzar, que me frena, me impide seguir adelante y me obliga a permanecer siempre en la misma situación, intentando, por medio de medidas desesperadas, cambiar algo, producir un cambio, pero es todo un cincuenta cincuenta, no podés hacer todo vos. Intenté hacer todo yo, y llegué a enterrarme en un pozo demasiado profundo como para salir sin ayuda, pero no quiero ayuda, sigo convencida de que puedo sola. Quién sabe, a lo mejor, después de estar mucho tiempo estancada, me doy cuenta de que estoy siendo una idiota y, o bien invento un plan para salir, o bien espero a que llegue alguien con una escalera.
Ya se me fue el asunto de las manos, ahora todo depende de vos.

1 comentario:

  1. Si, definitivamente te golpearía. No oveja, no, tranquila. No te enrosques demasiado con todo, ¿o querés terminar como yo? Ya vamos a tener una charla y te voy a psicologear para darte una mano.
    Te quiero, no andes mal.

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