sábado, 16 de abril de 2011

Experiencia única.

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Sinceramente, no podrían haber elegido un grupo más adecuado para ser su telonero, el sonido de Muse fue espectacular, mejor inclusive que el de U2, no por la calidad de la música, que en mi opinión es algo que caracteriza a ambos grupos: la buena calidad del sonido que brindan y la pasión por lo que hacen, sino porque, al ser un grupo más pesado que U2, parecía que ibas a salir volando, literalmente: tenía la sensación de que se me iba a salir el corazón por la boca, fue hermoso. Demás está decir que todo ese sonido envolvente sumando a la onda que le ponían en el escenario te daban ganas de cantar a todo pulmón, saltar como una loca desenfrenada y mandar a todo el mundo a la mierda (con Uprising debo haber aturdido a la mitad de la gente a mi alrededor, si es que llegaron a escucharme, ni yo me escuchaba). Era increíble, parecía que estabas rodeada de parlantes, todo sonaba fuertísimo y te apartaba un poco de la realidad, llevándote a una galaxia distante, donde solamente estabas vos y la música en vivo. Qué cosa hermosa, por Dios, la música.

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¿Qué decir de estos cuatro ídolos indiscutibles que aparecieron para marcar mi vida? No sólo brindan un espectáculo impresionante, sino que aman lo que hacen, lo disfrutan, salen al escenario y te dejan siempre con ganas de más. No querés que se vayan, no querés que eso termine, los tenés ahí nomás y estás disfrutando de cada segundo, atesorándolo en tu memoria. Es algo inolvidable, increíble. Personalmente, disfruté más de Muse, por el tema del sonido, pero U2 tuvo mucho más trabajo visual así que, si juntamos ambos espectáculos en un mismo día tenemos algo casi perfecto, impresionante. En cuanto a los temas, City Of Blinding lights se lleva, indiscutiblemente, todo mi aprecio. No sólo es una de mis canciones favoritas de ellos en particular y de música general, sino que también transmite un mensaje hermoso, tiene un sonido divino, y vista en vivo es simplemente demasiado, te abruma, te aplasta, y pensás: ¿Cómo puedo estar presenciando algo tan hermoso? Sí, soy un poco dramática, pero con esto no exagero: fue uno de los mejores días de mi vida, y nunca me voy a arrepentir de haber ido.

En cuanto a las locaciones, yo estaba en una platea al norte del estadio, en diagonal al escenario, cerca de la pata de La Garra (el escenario) que estaba del lado derecho si se la ve de frente, pasando la pata, antes de llegar al medio de la platea, en una punta. Si lo vemos como si estuviera organizado como si fuera un partido de fútbol: por la entrada derecha al campo, del lado derecho de la misma. Veía el escenario de costado, pero se veía realmente muy bien, y con pantallas enormes, efectos y parlantes potentes, parecía que tenías a Bono cantándote al oído y a The Edge del otro lado poniéndote un amplificador en el otro oído. Desde mi ubicación, se veía perfecto, y se escuchaba re bien también, no me arrepiento de haber pagado tanto, pero me hubiera gustado más estar en el campo (cuando una asiste a un recital con sus padres y su tío, no se puede, vieron), sentir esa adrenalina que transmiten las masas unidas por un mismo motivo.

En resúmen, fue una experiencia inolvidable, algo que no cambio por nada, que marcó mi vida y me inspiró a seguir queriendo más y más, a disfrutar de cada momento (suena ridículo siendo que estoy hablando de un simple recital, pero realmente me llegó), de ponerme las pilas y decir 'si se quiere, se puede' (explico esto último porque sino, no van a entender por qué lo digo: la última vez que vinieron, mi mamá y yo vimos el recital por la televisión, y nos prometimos la una a la otra que la próxima vez que vinieran íbamos a hacer lo posible por ir, y así fue, siento que cumplí una meta.)

1 comentario:

  1. Vale aclarar que la calidad del sonido de mi cámara es pésima, y que me equivoqué con el segundo video, puse el que está Leon Gieco en vez del de City Of Blinding Lights. Soy una tarada, después veo si subo el otro.

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