jueves, 3 de febrero de 2011

Rompamos Reglas

Eso me vendría bien en este momento, eso tengo ganas de hacer, salir a volar la ciudad en mil pedazos, subir al techo de la torre más alta de la ciudad y gritarle al mundo mil cosas, correr por la calle con un megáfono esparciendo mis ideales, diciéndole a todo que no tienen por qué ser lo que la sociedad espera que sean, sino que deberían preocuparse por lo que ellos quieren ser, desestabilizar estándares, romper reglas, destruir a cualquiera que prejuzgue y ser libres, simplemente libres.
Un simple deseo que me llena de ilusión con sólo pensarlo: LIBERTAD.
Ser lo que quieras ser, hacer lo que sea que quieras hacer, escuchar lo te gusta, decir lo que tengas ganas, correr libre por una ciudad sin reglas, sobrevolar los océanos con alas hechas de pura imaginación sin límites, saltar las vallas, tirar abajo las puertas, romper cerraduras, hackear sistemas completos, y reirte muy fuerte en la cara de todos aquéllos que creyeron que era imposible que lograras lo que querías, que nunca ibas a poder ser libre, que los barrotes de la jaula que te contenía eran demasiado sólidos para vos, que no los ibas a poder romper, pero con tu infinita paciencia lo lograste, y ahora querés desafiar a todo aquél que quiera llevarte la contra a superarte.
Basta del típico 'que sea lo que Dios quiera', a tu destino lo hacés VOS.

1 comentario:

  1. Por supuesto que a nuestro destino lo hacemos nosotros!
    Estaría genial que no hubiera reglas ni nada por el estilo pero me suena a demasiada anarquía!

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