lunes, 24 de enero de 2011

Mirando más allá de tu propia islita, hay mucho que ver.


Ella tiene una vida tan desastrosa que le dan ganas de matarse de vez en cuando, y, después de todo lo que hizo por mí, no puedo evitar ponerme en su lugar. Siendo una persona tan sacrificada, tan buena, dispuesta a ayudar a todo el mundo desinteresadamente, las peores cosas parecen pasarle siempre a ella. Es una luchadora, alguien que simplemente le desea el bien al mundo, a todo el mundo, más allá de todos los males que le ocasionen a ella, y me resulta intolerable que todo le pase siempre. Siendo tan frágil, tan buena, esforzándose por todo, por salir adelante, esperando la oportunidad correcta para lanzarse y deseando que el mundo no fuera tan cruel con ella. Tiene una vida totalmente difícil, que se aleja bastante de mi realidad, por eso no puedo evitar comparar sus problemas con los míos, y sentirme una idiota por quejarme de lo que me pasa a mí, viendo todo lo que pasa ella, cuyos problemas no se comparan con los míos, me siento terriblemente exagerada por mi perspectiva de mi propia vida, quejándome por todo, derrochando todo lo que se me da, desperdiciando el tiempo en mí misma, cuando en realidad hay quienes callan y realmente sufren mucho. Mi egoísmo me va a terminar jugando una mala pasada, porque es increíble que, viviendo tan cerca de gente que está mal, siga pensando en mí misma, mi futuro, mi forma de ver el mundo. Lo acepto, a veces no es nada fácil darse cuenta cuando alguien está mal, porque muchos esconden lo que sienten y rara vez abren su mente y sus sentimientos a las demás personas, por lo que resulta bastante complicado ayudarlos, pero una vez que los muros se desmoronan y se construye una senda de confianza pura, es más fácil recorrer el camino, escuchar a quienes lo necesitan y ayudar cuando se puede.

2 comentarios:

  1. Amén!
    Es muy cierto!
    Pasa que muchas veces somos egoístas y nos preocupamos sólo por nosotros por más que el que este al lado nuestro diga a gritos lo que siente!

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  2. Mi comentario va en pos de lo que dijo SantitAh:

    Además, a veces la gente no quiere decir lo que le sucede por no querer recordar el hecho, o porque no le quiere generar preocupación a los demás. Al menos eso hago yo. Y si se enteran de lo que me pasó, bueno, lo acepto.

    Ahora a la entrada (?):

    Basicamente, creo que en ese caso se juntan estas dos perspectivas: la tuya (tomando la parte del egoísmo y en que siempre te fijás en vos) y la de "Ella" (tomando tu visión, y enlazándola con la mía [por decirlo de alguna forma. Tal vez es tu visión, dado a que la conocés]).
    Es decir, no es tan simple como: soy una egoísta de mierda que no se preocupa por los demás. NO!, también juega la otra persona, sus emociones, pensamientos, etc. Es así.
    Por último, debo decir que comparto con lo que dijo SantitAh. Es muy cierto.

    Suerte con "Ella".

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