martes, 7 de diciembre de 2010

Contra toda esa mala onda que irradian las personas últimamente. Parece que cada día están más dependientes de su insensibilidad irremediable, y la tristeza que esparcen por el mundo es, en su tamaño y gravedad, comparable con el agujero en la capa de ozono. Pero yo no voy a dejar que ustedes, backstabbers, fracasados, irremediables perdedores, arruinen mi verano, mi felicidad. Sonaré como una mala persona, pero, sinceramente, me cansé de las personas que lo único que buscan es perjudicar a los demás, bien pódrían poner sus esfuerzos y su energía en algo más productivo (como, por ejemplo, su propio bienestar o malestar), o al menos en algo que no consistiera en perjudicarme a mí y a mi vida. No tengo la vida perfecta, pero al menos no quiero terminar tan amargada como ustedes, dedicándome a vivir como un parásito aspirando la energía y buena onda de la gente (no digo que yo sea la persona con la mejor onda del mundo, pero al menos la peleo para ser feliz, y, a pesar de las circunstancias, la sigo remando). No voy a permitir que, después de todo mi esfuerzo por ser feliz y defender mis ideales, vengan ustedes a derrumbar lo que tanto me costó construir, tengan vida propia y enfóquense en eso. Si siguen siendo tan patéticos como creo que son ahora, limítense a mirarme de lejos y por respeto a mi persona, no decir más de lo que deberían. El necio grita, el inteligente opina y el sabio calla. Ustedes, como irremediables necios (dicho con toda la onda, posible, aclaro) van a seguir gritando y proclamando aquello que creen correcto pero es lo más errado que escuché en mi vida. Toda esa vibra negativa que irradian me resulta repugnante, yo no soy la persona más optimista del mundo, pero al menos intento vivir mi vida al máximo, independientemente de los demás, sin depender de ellos, sin tener esa necesidad que ustedes tienen de hundirlos para estar mejor, soy lo que soy, pero sigo estando un paso más adelante que ustedes en esto, sigo siendo un poco más viva como para darme cuenta que hay que disfrutar la vida, porque es una sola, y que su mala onda no sirve de nada, yo, en mis días de ira, intento, al menos, no contagiar al resto, no perjudicarlos, seré muy egoísta y todo lo que quieran, pero al menos me preocupo por el bienestar de los otros e intento no perjudicarlos como ustedes intentan hacerlo. Pienso seguir adelante, con todas las trabas que me pongan, con todos los obstáculos que tenga que superar, no voy a estar siempre en plena felicidad, pero voy a pelear por conseguirlo, así, al menos, lo estaría intentando, cosa que ustedes no hacen ¿No? Tan metidos en su patético enojo como para darse cuenta de lo que hacen. No me hieren, no me producen nada excepto lástima, y, sinceramente, desde el fondo de mi ser, espero no volver a cruzarlos nunca más, nunca, no por escaparme de los obstáculos, sino para que encuentren alguien más en quien fijar su odio, porque yo no doy más, y si hoy pudiera, los encerraría en la mazmorra más oscura que encontrara. Lamento decirlo, lamento sonar macabra, oscura, forra, pero es así mi manera de pensar.
Ahora, me voy a ir a disfrutar mi vida, a seguir adelante y a pasarles por encima a ustedes y a todo lo que representan.

1 comentario:

  1. No les des bola!
    Si son unos pobres infelices no dejes que te afecten a vos. Mamá dice que la gente influye en nosotros tanto como nosotros dejemos que lo hagan, y es cierto!

    Así que vos seguí con tu vida y que ellos hagan lo que se les antoje!

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