jueves, 18 de noviembre de 2010

Seventeen: La gente ha dicho que pareciera que estás desconforme con el mundo ¿Qué pensás de eso?
Taylor Momsen: Lo estoy, y lo estaré hasta que 80 años. Es algo que le da sentido a la vida. esa desconformidad implica que estoy intentando descifrar el mundo. No entiendo por qué esa búsqueda tiene que ser algo negativo y tampoco por qué la gente lo pone como un calificativo despectivo hacia los adolescentes.
Fragmento de una entrevista a Taylor Momsen- Seventeen, Octubre 2010.
Primero, explico, después, pongo mi punto de vista. Para comenzar una entrada, me pareció interesante la idea de poner este fragmento justamente porque se identifica mucho con lo que pienso en este momento. Taylor Momsen es una de mis tantas ídolas justamente porque no tiene miedo de decir lo que piensa, ni de ir en contra de lo que diga el mundo o las reglas generales de la sociedad, ella es lo que es porque quiere serlo y así es feliz. Ella, como bien dijo, está desconnforme con el mundo y no encuentra por qué eso debería ser malo, y estas características son cosas que creo que comparto, esa idea de estar contra la corriente no tiene nada de malo.
Si te ponés a pensarlo, seguramente todos los días de tu vida encontrás algo con lo que estás desconforme, rara vez te vas a encontrar con alguien que vaya feliz con el mundo, cantándole al mundo lo bella que es la vida y lo lindos que son los pajaritos que cantan al amanecer en su ventana. No. Definitivamente, creo que somos más los que vamos en contra que los que van sonriéndole hasta a la persona más amargada del mundo. Es obvio que hay cosas que a todos nos molestan, que no nos gustan, y eso nos hace diferentes, pero nuestra desconformidad hacia el mundo también nos une de cierta manera. Es como si, en ese afán por contradecir al mundo, un punto de vista se chocara abruptamente con el otro y terminaran uniéndose, como las ondas que se encuentran creando interferencias constructivas (es imposible para mí no meter la física en esto, por más que la deteste), y no destructivas (lo que sucedería si un revolucionario se encuentra con un amante de las reglas que las sigue al pie de la letra, que consideraría al revolucionario un animal anarquista que goza causar caos, aunque no fuera así).
A mí, personalmente, (no, no me canso de repetirlo ni pienso dejar de hacerlo) me encanta ir en contra del mundo, armar mis reglas, no, no soy una completa rebelde que causa caos, pero me causa cierta satisfacción el hecho de seguir mi camino más allá de que eso difiera de lo que piensen/digan/hagan los otros. Yo mantengo mis opiniones hasta el final (o hasta que se me demuestre, con fundamentos coherentes, que me equivoco), y prefiero mil veces ser diferente antes que mezclarme con la multitud. Yo sé lo que quiero y lo que no quiero, y soy dueña de mis decisiones y mi destino. Cuando busco algo, hago lo necesario para conseguirlo, soy imparable. Me considero una persona disconforme con la sociedad en la que está inmersa, no encuentro mi lugar, tampoco quiero hacerlo, creo que, a la larga, terminaría aburriéndome y dejándolo para emprender mi vida de nómada de nuevo. Nunca estoy completamente conforme, nunca nada me termina de convencer, y nunca termino de confiar en nada ni nadie, porque nada es seguro, y todo es tan efímero que casi me repugna, aunque si todo fuera eterno, estaríamos atrapados en una monotonía insoportable. Soy del tipo de personas que contradicen y se contradicen, porque, en esa búsqueda de ir siempre al revés, termino por dejar de lado aquello que se torna común, incluídas las formas de ver el mundo o pensar. Me gusta darle la vuelta a las cosas, me gusta el camino más largo, porque es con el que más se aprende, y me encanta aprender, soy curiosa, y, si pudiera desarmar el mundo en mil partes diferentes solamente para poder ver como es todo detalladamente, lo haría. I love details.

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