martes, 2 de noviembre de 2010

En síntesis, estos últimos días fueron muy locos, zarpadamente locos.
Y no sólo los últimos días. Las últimas semanas diría yo, porque, más allá del estrés por el fin de clases y esa presión que me impone mi exagerada autoexigencia para alcanzar la excelencia, una ola de reconocimiento me inundó la vida, literalmente. Yo, con todo el amor del mundo, pongo mi energía en este blon, además de muchas otras cosas, y, a lo mejor parece un poco absurdo, pero en realidad me enfoco tanto en esto porque es mi manera de expresarme, ordenarme y transmitir lo que me pasa. Cuando te gusta escribir, te resulta fácil, y de una sola palabra puede desencadenar una explicación de páginas y páginas, casi eterna. Justamente, dichos reconocimientos, se deben a esto. Me siento orgullosísima de saber que a esto lo lee más gente de la que creo, y que, en realidad, no sólo les gusta, sino que algo sacan de lo que yo escribo, le encuentran un sentido, se identifican, lo adaptan a sus vidas. Me pasa que, no solamente me felicitaron por mi trabajo escrito en este blog, por lo que expreso,( porque es solamente eso, una manera de expresarme, que me libera y me produce un éxtasis de emociones inexplicable, implacable, porque cuando estoy enfrente de un monitor o de una hoja en blanco no hay quien me pare, las palabras brotan como si las tuviera incorporadas ) sino que vi (ya sean fragmentos o los textos enteros) en varias partes. O sea, a la gente que me rodea (y por lo que veo a la que no también) le gusta leer lo que escribo. Es un sentimiento monumental, como si pudiera tocar el cielo, es el orgullo que tengo por todo esto expresado acá, no es la primera vez que me felicitan por lo que hago pero, sinceramente, amo que alguien aprecie algo que hago en mi vida. Realmente, hasta no hace mucho tiempo, creía que yo era la única loca que miraba mi blog, de todos modos, nunca me importó, yo seguía, seguía, seguía con las ráfagas de inspiración. Me están enseñando, al decirme que lo que hago está bien, a no bajar los brazos, me incitan a escribir, a plasmar todo lo que siento en esto: un montón de letras agrupadas. Me di cuenta que, al saber que alguien lo aprecia, lo hago mejor, y de a poco voy llegando a mis metas, mejoro día a día.
A todo aquél que esté tan demente como yo como para leer lo que escribo, le agradezco desde el fondo de mi corazón. Gracias a los que me lo hacen saber, gracias a los que no, gracias por pedirme permiso para chorificarme (tenía que decirlo) partes de lo que escribo y poner que lo hice yo, gracas a los que no, gracias a todo aquél que se toma dos minutos de su vida como para ponerse a leer todo esto y alimentar mi orgullo y mis ganas de mejorar.
A muchos les parecerá absurda la idea de escribir todo esto solamente para agradecerles por algo para lo que supuestamente escribo, para que alguien lo lee, pero me parece inapropiado no hacerlo, porque, sin querer, me están ayudando a mejorar.

1 comentario:

  1. De nada (?). Sos grosa, siempre lo dije, y tus textos alimentan mi pensamiento. Y por más que no coincidamos nunca para hablar, disfruto mucho de nuestros intentos (profesoras putas xD). Te quiero Laru, gracias por agradecerme por mirar tu blog y aclarar que estoy demente (?) :P

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