lunes, 25 de octubre de 2010

Música.

Hoy me quiero referir a un tema al que le vengo prestando atención hace bastante tiempo: la dedicación que los artistas tienen por su música. Estoy muy segura de que a todos les gusta vivir de eso, pero creo que se refleja (más que nada) en sus letras la dedicación que les ponen, si lo hacen para pagarse un auto nuevo o porque realmente lo disfrutan. Tenés canciones que dicen 'vomité en un placard y no me importa' (va en serio) o del tipo que dicen 'cuando tu mente rompe el espíritu de tu alma tu fe camina sobre vidrios rotos', y te das cuenta quién canta con el corazón y quien lo hace por plata. Yo le presto bastante atención a eso, y tengo que admitir que consumo ambos tipos de música, sí, estoy en contra de que la música se utilice como medio para hacer plata, pero está en cada uno hacer lo que quiera con eso, si a mí me gusta, lo voy a escuchar aunque no le pongan ni siquiera un poco de pasión (a veces sí, a veces no) a lo que hacen, que canten por llegar a los tres minutos como mínimo (a veces ni a eso), que hablen sin decir nada, que suenen permanentemente en la radio con ritmos pegadizos, sinfonías eléctricas, convirtiendo su música en una hipnosis casi magnética que querés seguir escuchando. Y lo cierto es que hay momentos para cada cosa, yo escucho un poco de casi (la palabra clave acá es CASI, porque no es lo mismo sí que no) todo, escucho lo que me gusta. Soy bastante contradictoria con lo que escucho, con lo que digo... a veces hasta con lo que hago, si prestaron atención, empecé encabezando una crítica contra la música hecha porque sí, y termino diciendo que la escucho, y es la verdad, hay música totalmente vacía de significado que está muy buena, y también hay música hecha por genios que llenan de significado las palabras, que le dan vueltas retorcidas que hacen que vos interpretes lo que dicen, que escriben porque quieren y así lo sienten, que componen porque les viene del corazón, a esos también los escucho, con más frecuencia de lo que creen, porque tienen la habilidad de llenar cada momento con una frase justa, una armónica sucesión de sonidos angelicales que te transportan a otra galaxia. Esa es la verdadera música, aquélla que tiene el poder de llevarte a otro mundo, que con sus palabras te arrastra hasta los confines del mundo, que con su sonido te tranquiliza, te altera, te emociona, te calma, te produce un éxtasis emocional ocasionado justamente por el hecho de estar disfrutando la sensación de los sonidos fluyendo en el aire, tan reales, tan cercanos que casi es posible tocarlos, letras que hablan de paz y de guerra, de amor y odio, de luz y oscuridad, de todo, a eso se dedican, para eso están acá, para llenar cada vacío de tu vida y convertirlo en un todo. Es fácil escuchar sin estar escuchando en realidad, pero quisiera que por un momento, pusieran su canción favorita del grupo que más les guste y pensaran en qué les produce eso ¿Les llena el alma de significado? ¿Les da un propósito para seguir adelante, para vivir?

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