lunes, 30 de agosto de 2010

Uno y el otro.

A uno no lo veo desde marzo, y recién ahora se me presenta la posibilidad de hablarme, por lo que por este no estoy tan preocupada.
El problema es el otro. Ese otro que me llama tanto la atención como para no parar de pensar en él. Me cuesta sacármelo de la cabeza, pero intenté, juro que lo hice, pasé cinco días creyendo que ya era pasado pero no puedo, no puedo, no puedo. Lo peor es que es bien pelotudo (tengo que decirlo, perdón), estuvo atrás de casi todas mis amigas y otras que no tanto, lo peor es que fue en el transcurso de un mes todo esto. Y ahora no sé qué hacer, pasó de prestarme demasiada atención a serme completamente indiferente, como antes, y la verdad es que eso no me importa, de todos modos ni siquiera yo sé qué me pasa a mí o qué le pasa a él.
El problema: no sé qué hacer, como reaccionar o qué decir. Estoy atrapada en una red de la que no puedo escapar, ni quiero hacerlo.

1 comentario:

  1. Creo que sé quién es el otro. Te doy un consejo: No le des bola. Sé que es difícil, pero seamos realistas y objetivos: es un histérico de mierda, que se quiere hacer el importante con todas ustedes, cuando en realidad no llega ni a atarse los cordones solo. Fijate bien, observá, que a una de tus amigas le pasa lo mismo (si es quien yo creo que es).

    Tomatelo con tranquilidad, que como esos hay muchos lamentablemente. También pasa en el caso opuesto, hay muchas mujeres que no se deciden. Pero mirá el lado bueno: todos esos individuos sirven para que uno se dé cuenta quién es esa persona que en realidad vale la pena.

    Es una etapa de mierda la adolescencia, ¿no?, uno se entera de tantas cosas, que anda perdido por ahí hasta que se pone las pilas. Vamos a construir un rayo que atrasa la edad laru, y volvamos a esos tiempos de primaria xD :P
    Saludos :)

    ResponderEliminar