viernes, 30 de julio de 2010

Tiendo a ser...

Contradictora.
Generalmente, vos decís blanco y yo digo negro. Ya sé que no es algo muy bueno, pero detestaría mucho más ser una persona que se deja llevar por lo que digan o hagan los otros. Cuando me sugieren algo nuevo, tardo mucho en procesarlo, y en el principio ni siquiera me gusta o no le doy bola (por ejemplo, hace dos años mas o menos una amiga me dijo que escuchara Nirvana, ni siquiera se me pasó por la mente hasta que vi el video de Heart-shaped Box, me descargué unos cuantos temas y vi una mini aparición de ellos en The History of Rock'n'Roll por Much Music, y heme aquí, escuchando Nirvana).
Pesimista.
No entiendo cómo la gente puede estar todo el día diciendo 'va a salir todo bien'. Bueno, tampoco soy una maniaco-depresiva media chiflada que dice que el mundo se termina mañana y no tiene esperanza alguna. No, no llegué a ese punto. A lo mejor no demuestro mucho mi pesimismo últimamente porque es algo que obviamente no me gusta y que llega a amargar a la gente, así que trato de ser más optimista, y me está funcionando, creo.
Cambiante.
No me gusta estar siempre en el mismo lugar, trato de seguir adelante y reinventarme. Por eso mismo, un día a lo mejor aparezca delineada como si me hubiera atacado un fibrón y con los pelos como si fuera Bon Jovi en los 80's, con un pantalón de cuero y una remera muy oversizend y al día siguiente me convierta en una mini versión de Taylor Swift pero menos rubia (nada rubia, gracias, cielo) (aclaración: no odio a las rubias, tengo muchas amigas rubias, pero odiaría ser rubia, me quedaría terriblemente feo)
Impulsiva.
Más que nada, pienso antes de actuar (lo que me trae MUCHOS problemas). Lo más probable es que una que otra vez los haya tratado mal o dicho algo que no debería haber dicho (y no lo habría hecho en un momento de pensamiento racional), pero no es porque soy mala, es porque no pienso antes de hablar. Aunque creo que por eso mismo también me tienen que creer cuando les digo que en serio los quiero, porque es algo que ni siquiera pienso. Es algo curioso, pero aunque sea impulsiva, tengo reacción tardía ante algunas cosas (léase: un día fui a buscar el helado al freezer de la casa de mi bff y cuando lo abrí había una cabeza de chancho, que más tarde me enteré que estaba puesta por ella a propósito para que el que abriera el freezer se asustara, y en vez de gritar, reirme o salir corriendo por la sorpresa, me quedé mirando el chancho aproximadamente un minuto, y ahí reaccioné. Salté por la cocina diciendo 'aaaaaaaah lpm hay un chancho ahi adentro' mientras mi bff se cagaba de la risa, y tengo que admitir que yo también me hubiera reido).
Prejuiciosa.
Aunque deteste el concepto de juzgar a alguien antes de conocerlo realmente, es algo que me pasa frecuentemente, pero tengo que decir, a mi favor, que casi siempre suelo tener razón con esos prejuicios. Estoy intentando cambiar eso, y escuchar lo que esa persona tiene para decirme antes de decidir si es una basura o si vale la pena. Esto de los prejuicios puede suceder a la inversa también, a veces creo que alguien es re buena persona y me termina apuñalando por la espalda (me pasó varias veces).
Orgullosa.
Me voy a explicar diciendo lo siguiente: si a mi me va bien ¿Por qué no enorgullecerme de las cosas buenas que me rodena? En realidad no creo que esto sea un defecto, como los que enumeré antes, pero sí creo que un orgullo en exceso puede producir que el ego se eleve hasta las nubes, y eso es algo que no me pasó y no creo que me pase, porque aunque soy orgullosa, tengo los pies en la tierra. Generalmente todo lo que uno dice que le agrada de sí mismo es tomado como un acto de puro egocentrismo, pero en realidad no siempre va por ese lado. Quererse a uno mismo no tiene nada de malo, es más, creo que todos deberíamos tener un poco de cariño hacia nosotros mismos, y que de hecho todos lo tenemos, porque de otro modo seríamos unos depresivos que se odian a sí mismos ¿Me equivoco? El problema es que algunas personas se terminan considerando más de lo que son, justamente por su egocentrismo ocasionado por un extremado orgullo de sí mismos, eso no está bien. Una persona tiene que saber quererse lo justo y necesario, aceptarse como es, y saber que allá afuera seguramente hay algún pez más grande que él.
Intolerante.
No respecto a las opiniones ajenas, creo que en eso soy totalmente tolerante, sino en lo que me parece poco ético. Probablemente su opinión difiera de la mía, pero creo que la gente que no se respeta a sí misma ni a los otros no tiene ningún sentido de lo que es la ética. A lo mejor a algunos les parece gracioso hacerse los idiotas todo el día y con ello perjudicarse y perjudicar a los otros siendo concientes de lo que están haciendo, no es que sean ningunos brutos tampoco, pero yo creo que eso demuestra que les falta darse cuenta de lo que pasa a su alrededor, que más que graciosos o importantes, son patéticos.


...Y no me avergüenzo de ello.

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